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Cómo estructurar correctamente tu página web

25 enero, 2021

Capta la atención de los usuarios y conquista el mundo digital gracias a un contenido organizado

¿Cuántas veces has entrado a una página web y has salido de allí sin saber de qué trataba, qué ofrecía o incluso cómo contactar con la empresa? Tener una web mal estructurada te hace perder clientes. Y es que por un lado hará que éstos pierdan el interés en pocos segundos y abandonen el dominio con una mala impresión. Por otro lado, al denotar esta falta de interés e incrementarse lo que se conoce como tasa de rebote (abrir una página web y cerrarla rápidamente sin interactuar con la misma), Google penalizará la página en cuanto a posicionamiento se refiere, apareciendo cada vez más abajo en el buscador y haciendo que sea más difícil encontrarla. Hemos hablado anteriormente sobre tendencias de diseño web, hoy te explicamos cómo estructurar una página web para que, además de atractiva visualmente, sea funcional.

Cómo estructurar correctamente tu página web

Una página web no solo debe ser atractiva, también debe ser funcional.

Las primeras impresiones cuentan: cómo organizar tu home-page

La home-page o el inicio es lo primero que verán los usuarios cuando accedan a tu página web, por lo que es un elemento fundamental. Por lo general, tienes pocos segundos para captar la atención del usuario, así que es esencial que tenga un diseño atractivo a la par que un contenido claro. Este contenido variará dependiendo de los diferentes apartados de la página, pero te recomendamos que seas sintético. Quédate con el “menos es más”, ya tendrás tiempo de ampliar la información en otras páginas, la home-page debe incluir de un vistazo aquellos elementos más importantes sobre tu negocio.

La cabecera ocupa la parte superior de tu página web: utilízala para expresar de manera visual la identidad de tu marca o empresa. Incluye tu logotipo, una imagen representativa y/o algún elemento que simbolice la esencia de lo que quieres transmitir.

El menú: eje de navegación

El menú es aquella herramienta que nos permitirá navegar por una página web encontrando y accediendo a la información que buscamos.

Es muy importante que resuma el contenido de la página web utilizando conceptos claros y textos cortos. Un menú demasiado extenso puede resultar abrumador así que, si tienes muchos apartados, intenta agruparlos y realizar subcategorías.

Asegúrate de que la tipografía que utilizas en toda la página, pero especialmente en el menú, es fácilmente legible.

Hemos hablado muchas veces sobre la importancia de la correcta adaptación de páginas web a todo tipo de dispositivos (diseño responsive): móviles, tablets, portátiles… Teniendo en cuenta que hoy en día el móvil se ha convertido en el principal dispositivo de acceso a internet, como te contábamos en este artículo sobre Mobile First, uno de los aspectos de mejora de la usabilidad que implementamos a la hora de diseñar el menú es colocarlo en la parte inferior derecha en la versión móvil. De este modo, reparando en cómo sujetamos y utilizamos este tipo de dispositivos, resulta mucho más cómodo acceder al menú con el dedo pulgar.

Ampliando la información: apartados esenciales

Productos o servicios

Es momento de explayarse: especifica toda la información que has omitido en la home-page y no escatimes en detalles. Como sugerencia, prueba a añadir enlaces a otros apartados relacionados. Por ejemplo, si se trata de un e-commerce, añade un “productos relacionados” al lado o si es un blog incluye al final “artículos que pueden interesarte” … ¡te sorprenderán los resultados!

Crea tantas páginas como apartados, productos o servicios tengas y dedícales toda la atención que merecen.

Quienes somos: transmitiendo confianza

“Sobre nosotros”, “quienes somos”, “acerca de”, “nuestra historia” … llámalo como prefieras, pero ¡no te lo saltes!

Este apartado suele ser obviado en muchos casos, pero, tanto si tienes una gran empresa como un pequeño negocio, es beneficioso incluirlo en cualquier caso.

Incluir este apartado aportará confianza y generará seguridad y es que, siempre se agradece ponerles cara a las personas detrás de una página web con tal de humanizar las relaciones virtuales.

Con el objetivo de reforzar la confianza, también puedes optar por añadir un apartado de testimonios en los que tus clientes avalen tus servicios o productos.

Contacto: captando leads

¿Te ha pasado que al navegar por una página web has querido buscar la manera de contactar con la empresa y ha sido muy difícil o directamente imposible? Nos pasa todos los días. Tu página web no sólo debe incluir sí o sí un apartado de contacto, sino que además debe ser fácilmente accesible. Además de incluirlo en el menú, te recomendamos crear un acceso también desde el footer o pie de página.

Son muchas las opciones para ofrecer una manera de establecer contacto: mostrar la información por escrito, añadir un botón de llamada o incluso de whatsapp, incluir un formulario de contacto, etc. Elegir la correcta dependerá de cada uno.

Recuerda que cuanto más fácil se lo pongas al usuario, más aumentan las probabilidades de que se ponga en contacto, pero debes estar seguro de poder dar un buen servicio de atención a través de los medios que ofrezcas. Por ejemplo, incluir un botón de whatsapp resulta sencillo y muy directo, no obstante, tiene que haber alguien que esté atento constantemente para responder de manera rápida. Del mismo modo, si no eres una persona que revise diariamente los e-mails, será mejor que no ofrezcas este tipo de contacto.

Cómo organizar tu página web

Cuanto más fácil se lo pongas al usuario para contactar contigo, más aumentan las probabilidades de que lo haga.

Más allá de los esenciales: el blog

Son muchos los clientes que nos preguntan si deben incluir un blog o no en su página web y nuestra respuesta siempre es la misma: depende. Depende de si va a haber una persona encargada de dedicar el tiempo necesario para actualizarlo de manera periódica.

Si te fijas son múltiples las páginas web que tiene un apartado de blog con tan solo tres entradas de hace más de cincos años, es decir, completamente abandonados. Esto no solo es inútil, sino que da mala imagen.

Un blog puede resultar muy útil ya que te permite crear contenido de valor para atraer a clientes potenciales. Además, luego este contenido se puede difundir fácilmente a través de redes sociales o e-mail marketing aumentando el tráfico en la página web, lo que resultará muy favorecedor en cuanto a posicionamiento web.

Para saber si un blog te saldrá rentable, plantéate si realmente tienes tiempo y/o recursos para invertir en tener un blog y si tienes algo interesante que aportar. Analiza la competencia y averigua qué temas podrías cubrir y de qué manera hacerlo. Escribir por escribir o tener un blog por tener, te adelantamos que de poco te va a servir.

El poder de un buen CTA

¿Sabes qué es un CTA? Un CTA, en inglés Call to Action o llamada a la acción, es cualquier elemento visual o textual que incite al espectador a realizar una acción determinada, siendo pues una herramienta imprescindible para conseguir nuestros objetivos. Por ejemplo, un CTA puede ser un botón de “suscríbete a mi newsletter” o un texto del tipo “haz clic en el siguiente enlace para […]”.

Puede parecer muy sencillo, pero hay varios factores a tener en cuenta que determinarán el éxito de un CTA: su diseño, su copy, dónde está ubicado… 

El diseño de un CTA debe ser atractivo, preferiblemente de un color que resalte pero que vaya acorde con la identidad corporativa y los elementos de la página web. Existen múltiples técnicas para destacar el CTA, como añadir un ligero relieve si se trata de un botón o subrayar un texto entre otras. El objetivo es que llame la atención siendo coherente con el estilo marcado. Añadir espacio alrededor del CTA ayudará a centrar atención en el mismo sin necesidad de exagerar con los colores.

Para redactar un buen texto para un CTA, te recomendamos este artículo en el que te contábamos la importancia del copywriting. Como regla principal, escribe textos breves y concisos, preferiblemente en segunda persona del singular, siendo explícito sin pasarte de intrusivo y ofreciendo siempre una propuesta de valor específica: “descarga ahora”, “disfruta de un mes gratis”, “compra” … Intenta desarrollar tu creatividad sin irte por las ramas y recuerda que puedes apoyarte de textos extra, como por ejemplo “disfruta de nuestros contenidos en exclusiva”, seguido del CTA “suscríbete al newsletter”.

El CTA puede ir en la cabecera de una página web, en el footer, en medio de la misma, en un lateral… Lo que nosotros desaconsejamos es el uso de pop-ups o ventanas emergentes. Suelen resultar molestos, ralentizan la velocidad de carga de la página y penalizan en cuanto a posicionamiento web (SEO).

Finalmente, no abuses de los CTA. Incluir demasiados suele ser contraproducente, y es que quien mucho abarca poco aprieta y lo más probable es que el usuario no sea capaz de concentrar su atención en ninguno. Intenta utilizar uno por página, como máximo dos o tres.

Enlazado interno

Quizás nunca te habías parado a pensarlo, pero aquí estamos para advertirte que el enlazado, es decir, cómo se conectan unas páginas con otras, es algo clave.

¿Te ha pasado estar en una página web e ir saltando de un contenido a otro para llegar a un punto en el que no sabes volver al inicio o encontrar el apartado que habías visitado hace tan solo un minuto?, ¿verdad que resulta muy molesto?

Asegúrate de que el usuario siempre encuentre fácilmente cómo volver a la página de inicio y, en general, cómo navegar de unos contenidos a otros sin complicación. Sugiere siempre contenidos relacionados y verifica que el menú es accesible desde cualquier página. Ten en cuenta que cuánto más tiempo pase el usuario en tu página web y más interactúe con la misma, Google entenderá que la experiencia es favorable y esto favorecerá el posicionamiento (SEO) de ésta. Si quieres saber más sobre cómo hacer para que tu página aparezca lo más arriba en el buscador posible, lee nuestro artículo sobre posicionamiento.

Pie de página o footer

El pie de página o footer es aquel apartado que se encuentra siempre al final de la página web. Para saber qué contenido incluir pregúntate: después de que un usuario haya visto tu página, ¿qué información necesita ver o acceder?

Los esenciales que nosotros te recomendamos que incluyas son los textos legales (cookies, privacidad, etc), datos de contacto y un enlace a las diferentes redes sociales que tengas, para seguir conectados una vez el usuario abandone la página.

Otras cosas que puedes añadir son un formulario de suscripción de newsletter en caso de que tengas, la firma del autor de la web, un pequeño mapa de navegación o el enlace a aquellos apartados que consideres más relevantes.

El footer debe ser especialmente funcional, así que mantenlo simple y no lo sobrecargues ya que, al igual que el menú, lo importante es que sea útil.

El contenido: el rey del dominio

Puestos todos los puntos sobre las íes, queremos recordarte que por muy bien estructurada y organizada que esté tu página web, de poco servirá si el contenido carece de valor.

Cuida la calidad de las imágenes, preferiblemente realizadas por un profesional. En caso de que utilices fotografías de stock, no abuses de las mismas y busca aquellas que no sean demasiado impersonales, frías o forzadas.

Además, es importante que mantengas los contenidos actualizados. Revisa periódicamente tu página para comprobar que no haya ningún apartado o información que haya quedado desfasada y, si es así, actualízala.

Si tu página web se ha quedado obsoleta y está pidiendo a gritos una actualización, o si quieres crear de cero una web corporativa para dar a conocer tu negocio de manera online, contáctanos para que te asesoremos. ¿Hablamos?

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